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Cuando aprender sobre finanzas significa construir un proyecto de vida

  • 16 jul
  • 4 min de lectura

Solo 3 de cada 10 personas en México tienen ahorros para una emergencia


¿Cómo tomar decisiones sobre el futuro cuando nadie te ha enseñado a administrar tu dinero? Para miles de personas jóvenes en México, el acceso a la educación financiera sigue siendo una oportunidad pendiente. Sin herramientas para planear, ahorrar o enfrentar una emergencia económica, resulta mucho más difícil construir un proyecto de vida con autonomía y mayores oportunidades.

 


Con esa convicción, Servicios a la Juventud A.C. (SERAJ) impulsa Jóvenes por unas Finanzas Sanas, una iniciativa que acompaña a personas jóvenes en el desarrollo de conocimientos, habilidades y hábitos financieros para tomar decisiones informadas, fortalecer su autonomía y contribuir al bienestar de sus familias y de sus comunidades.

 

Durante el ciclo escolar 2025–2026, el proyecto se implementó en los planteles CETis 104, CONALEP Puebla I y CBTis 260 del estado de Puebla, gracias a la alianza con Fundación Compartamos, Fundación Televisa, Fundación INTERprotección, Promotora Social México y

las instituciones educativas participantes.



¿Por qué importa la educación financiera?

 

En México, la autonomía económica de las juventudes enfrenta importantes desafíos. El limitado acceso a la educación financiera, la falta de hábitos de ahorro y de herramientas para planear las finanzas, dificultan que muchas personas jóvenes construyan proyectos de vida con mayor seguridad.

 

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), 8 de cada 10 personas tienen poco o nulo acceso a educación financiera y 65 % gasta más de lo que gana. Además, únicamente 3 de cada 10 personas cuentan con ahorros suficientes para afrontar una semana sin ingresos, lo que evidencia la vulnerabilidad económica que enfrentan millones de familias.

 

Entre las juventudes, el panorama también representa un reto. Datos de la CONDUSEF muestran que:



  • 54 % no lleva un registro de sus ingresos y gastos.


  • 56 % termina el mes sin capacidad de ahorro.


  • 81 % tiene deudas activas o rezagadas.


  • 87 % no cuenta con un plan de ahorro para el retiro.

 


Frente a este contexto, fortalecer la educación financiera significa brindar herramientas para tomar decisiones informadas, prevenir el sobreendeudamiento y construir proyectos de vida con mayor autonomía.


Aprender haciendo: juventudes que multiplican el cambio

 

En Jóvenes por unas Finanzas Sanas, el aprendizaje va más allá de un salón de clases.

 

Las y los participantes fortalecieron habilidades para la vida y educación financiera mediante un proceso formativo práctico que les permitió reflexionar sobre sus hábitos, administrar mejor sus recursos y planificar su futuro.

 

Como parte de este acompañamiento, cada participante elaboró un Plan de Vida Financiero, participó en Grupos de Autoahorro, desarrolló actividades lúdico-pedagógicas para poner en práctica lo aprendido y fortaleció habilidades para la toma de decisiones responsables.

 

Además, un grupo de jóvenes dio un paso más al convertirse en líderes de las Brigadas de Educación Financiera, llevando estos conocimientos a otras personas de su comunidad escolar y demostrando que las juventudes también pueden convertirse en promotoras de cambio.



Resultados que generan oportunidades

 

Los resultados del ciclo escolar muestran el potencial de la educación financiera para fortalecer la autonomía de las juventudes y ampliar sus oportunidades.


  • 214 personas jóvenes desarrollaron conocimientos, habilidades y hábitos financieros para tomar decisiones más informadas, administrar mejor sus recursos y planificar su futuro.

  • 19 jóvenes se formaron como líderes de Brigadas de Educación Financiera, promoviendo una cultura de educación financiera en sus comunidades escolares.


  • Las Brigadas alcanzaron a 501 integrantes de la comunidad escolar, promoviendo hábitos de ahorro, planeación financiera y toma de decisiones responsables.


  • 83 familiares y 16 docentes participaron en talleres de educación financiera, contribuyendo a que los aprendizajes trascendieran el espacio escolar y fortalecieran una cultura de bienestar financiero en los hogares y las comunidades educativas.



Más allá de las cifras, el proyecto fortaleció la confianza de las y los participantes para administrar mejor sus recursos, establecer metas y tomar decisiones que contribuyan a su bienestar presente y futuro.


“La educación financiera no solo transforma la forma de administrar el dinero; transforma la capacidad de las juventudes para decidir sobre su presente y construir su futuro.”


La voz de las juventudes


"Lo que más valoro es poder ayudar a mi familia. Antes no podía aportar a estas conversaciones porque no sabía nada sobre este tema, y ahora ya puedo aconsejarlos y compartirles lo que he aprendido en los días que he venido."

Mia

Participante de Jóvenes por unas Finanzas Sanas.


Otro de los aspectos mejor valorados por las y los participantes fue la utilidad práctica de los aprendizajes para su vida cotidiana.


"Me gusta porque recibo información y me siento tranquilo, porque sé que podré ponerla en práctica en el futuro y evitar muchos problemas o deudas."

Ángel

Participante de Jóvenes por unas Finanzas Sanas.



Una estrategia integral para fortalecer la autonomía

 

Jóvenes por unas Finanzas Sanas también buscó acercar a las y los jóvenes a experiencias de aprendizaje fuera del aula. Como parte del proceso formativo, las y los participantes visitaron el Museo Interactivo de Economía (MIDE), donde pudieron relacionar los conceptos trabajados durante el proyecto con situaciones de la vida cotidiana y comprender cómo las decisiones financieras influyen en la vida cotidiana y en el bienestar de las personas.




Esta combinación de formación práctica, liderazgo juvenil y aprendizaje vivencial permitió que la educación financiera dejara de ser un tema abstracto para convertirse en una herramienta útil para su presente y su futuro.


Un esfuerzo construido en colaboración


Los resultados de Jóvenes por unas Finanzas Sanas fueron posibles gracias a la alianza con Fundación Compartamos, Fundación Televisa, Fundación INTERprotección, Promotora Social México y de los planteles CETis 104, CONALEP Puebla I y CBTis 260, quienes hicieron posible que más personas jóvenes fortalecieran sus capacidades financieras y ampliaran sus oportunidades de desarrollo.

 


La colaboración entre organizaciones de la sociedad civil, instituciones educativas y aliados estratégicos demuestra que construir mejores oportunidades para las juventudes es una responsabilidad compartida.


En SERAJ sabemos que...

 

La educación financiera no solo fortalece la administración del dinero; fortalece la autonomía, la capacidad de tomar decisiones y la posibilidad de construir un proyecto de vida.

 

Cuando las personas jóvenes cuentan con conocimientos, herramientas y acompañamiento, desarrollan habilidades para enfrentar los desafíos de su presente y se convierten en agentes de cambio capaces de generar un impacto positivo en sus familias, comunidades y entornos.

 

Por ello, Jóvenes por unas Finanzas Sanas continuará impulsando oportunidades para que más juventudes —especialmente aquellas que viven en contextos de vulnerabilidad y movilidad humana en Puebla y la Ciudad de México— fortalezcan su salud financiera, tomen decisiones informadas y construyan proyectos de vida con mayores oportunidades para ellas, sus familias y sus comunidades.




 


 
 
 

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