Centros Jóvenes con Rumbo, una buena práctica a favor trabajo digno de las juventudes

Durante 2020, 120 jóvenes participaron en Jóvenes con Rumbo en Ecatepec y Monterrey, mejorando su empleabilidad y acceso al mercado laboral


Hoy en día, las personas jóvenes enfrentan situaciones o circunstancias que reducen sus posibilidades de ingresar, permanecer y desarrollarse en el mundo laboral. En México, las y los jóvenes padecen el doble de desempleo y tienen mayor precariedad laboral. Lo cual se ha agudizado ante el impacto de las medidas de contención, las personas jóvenes concentran el 70% de los despidos por COVID-19.



Para revertir esta situación, Servicios a la Juventud A.C. (SERAJ) se ha propuesto mejorar la empleabilidad y el acceso al mercado laboral de jóvenes de 18 a 29 años que viven condiciones de vulnerabilidad; de modo que contribuya al su desarrollo personal, económico y social, al crecimiento sólido e inclusivo de la economía nacional y a la reducción de la pobreza.


Durante 2020, SERAJ implementó el programa Centros Jóvenes con Rumbo en Ecatepec, Estado de México y en la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León, en alianza con YouthBuild México A.C. y con el apoyo de Nacional Monte de Piedad y la Secretaría de Desarrollo Social de Nuevo León.

La contingencia por COVID-19 hizo de esta experiencia muy retadora, sin embargo, SERAJ logró adaptar el modelo a la virtualidad, operar en programa en un entorno seguro y adaptarse a los ritmos y necesidades de las juventudes.


Durante 12 meses, 120 jóvenes:

  • Participaron en un Taller de Empoderamiento Emocional

  • Elaboraron su Plan de Desarrollo (PDP) de modo que tienen claridad en sus metas a corto, mediano y largo plazo, y opciones para cumplir sus sueños.

99 jóvenes:

  • Se formaron en Habilidades para la Vida y el Trabajo.

  • Recibieron Capacitación Técnica específica, que les permitirá acceder a más y mejores oportunidades.

  • Liderearon actividades de prevención virtuales, con la participación de la comunidad.

64 Jóvenes:

  • Se vincularon a oportunidades educativas y/o laborales, de acuerdo a sus proyectos de vida.

Además,

  • 106 empresas se sumaron a la Red de empleadoras/es comprometidas/os a ofrecer oportunidades de empleo digno para jóvenes.

  • 30 mentores compartieron su experiencia y favorecieron que las y los jóvenes reconocieran los sectores laborales y las competencias necesarias en el empleo en el contexto presente.

Cabe destacar que, ante las consecuencias de la contingencia, como el incremento de violencia en casa, pérdida de empleo de padres y ansiedad, el programa les permitió construir redes de apoyo. Se incluyeron actividades para la contención y prevención. Además, los lazos de empatía y confianza se fortalecieron para construir alternativas y ubicar oportunidades para resolver retos y conflictos durante el proceso de formación en línea y se convirtieron en un pilar para su formación.


Paralelamente, SERAJ trabajó con la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno, en sensibilizar a las empresas para la eliminación de barreras para las y los jóvenes e invitándolas a sumarse al Decálogo de Buenas Prácticas de Inclusión Laboral orientadas a jóvenes y en fortalecer el liderazgo de las y los jóvenes, de modo que sean voceros de su Derecho al Trabajo Digno con otras y otros jóvenes.


Este año, además, SERAJ ha fortaleció su modelo para la inclusión de jóvenes con discapacidad e inició un diagnóstico para mejorar la inclusión de mujeres madres jóvenes.


Sin duda hay mucho por fortalecer, pero podemos estar ciertos que el Programa Centros Jóvenes con Rumbo es una buena práctica a favor trabajo digno de las juventudes.



Compartimos un testimonio:


Vivo en Ecatepec, en el Estado de México. La colonia donde vivo es insegura, hay asaltos a mano armada, entre otros conflictos. En mi colonia se pueden encontrar jóvenes que dejaron sus estudios y decidieron unirse a pequeñas bandas por diferentes razones, muchos por buscar una forma para obtener ingresos inmediatos para sus familias, mismas que han normalizado todos estos problemas.


Antes del Programa Jóvenes con Rumbo yo era una persona que no tenía ambiciones. que desconfiaba y evitaba expresar mis ideas. Trabajaba en un lugar donde no tenía un sueldo justo y donde mis derechos no se respetaban, creía que no podría lograr más de lo que ya tenía, pero me conformaba porque mi mamá tenía que ver por mis hermanos y yo no podría ser un problema más para ella.


Me enteré de Jóvenes con Rumbo por mi hermana menor, quien participó anteriormente en el programa y pude ver cambios en ella que yo quería para mí también. Al entrar me di cuenta de que es más de lo que uno se puede imaginar, los educadores te brindan el apoyo que necesitas, te aconsejan y te enseñan a superar diferentes situaciones de la vida.


Aprendí a desarrollar liderazgo, perseverancia, honestidad y más habilidades que no tenía, también desarrollé confianza en mí misma. He aprendido a ser una mejor persona y hacer valer mis derechos, pero también a ser responsable con mi comunidad y no ser indiferente con el lugar donde vivo.


Cursé la capacitación en alimentos y bebidas en el CECATY, ahí he descubierto mi vocación, lo que realmente me apasiona, después me capacité en GASTROMOTIVA, aprendí a hacer platillos de otros países y también a seguir las normas de higiene y el manejo adecuado de los alimentos.


Hoy en día que ya he terminado el Programa Jóvenes con Rumbo me siento a gusto conmigo misma y planeo seguir estudiando para poder lograr una carrera en el área de alimentos.


Hoy tengo un empleo estable en una empresa que es nueva en el sector de cobranza, soy asistente ejecutivo y me capacitan en para entrar al área de recursos humanos, gracias a las habilidades que desarrollé en Jóvenes con Rumbo. Planeo seguir trabajando en la empresa hasta que pueda tener lo suficiente para mi negocio de alimentos y convertirme en una empresaria.


Tengo muchas metas y cosas que veía inalcanzables como el retomar la prepa, ahora la curso en línea en el sistema abierto.


Estoy muy agradecida con el programa y las personas que me han acompañado en todos estos cambios. Gracias SERAJ y Jóvenes con Rumbo.


Participante del Programa Jóvenes con Rumbo

25 años


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